Con el título CÍCLICO. Territorio, memoria y retorno, el artista Ángel Huayhua (Majez), conocido como el Viajero pintor, presentó su primera muestra individual en la Galería Martín Yépez bajo la curaduría de Vicky Ávalos.

La muestra ha reunido una amplia selección de pinturas en acrílico sobre lienzo, dibujos en rotuladores sobre cartulina y una instalación de la motocicleta La Ponderosa intervenida con aerógrafo y adhesivos, que fue su compañera durante los viajes que hizo a diferentes regiones andinas del país, llegando a Bolivia y hasta la frontera con Argentina.

Las obras expuestas fueron realizadas originalmente en murales, encargos para comedores populares, instituciones educativas, viviendas, escaleras de cerros y en cada rincón que le permitieran pintar. Sus creaciones comprenden desde expresivos retratos e iluminados paisajes hasta complejas composiciones de realismo mágico, en las que la mitología andina se une con el costumbrismo.

Un pintor viajero

Nuestra primera impresión de Ángel Huayhua surgió cuando era estudiante de Artes Plásticas y Visuales de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Seguimos su trayectoria como muralista a través de los registros fotográficos que sube a sus redes sociales, sorprendiéndonos cada cierto tiempo con sus logros. En esas imágenes aparece subido en sus andamios para pintar las amplias paredes de un local comunal o las columnas de la estación del tren, interactuando con su público, feliz de ver un muro lleno de color o de identificar a sus personajes.

«Tan solo en su distrito, San Juan de Miraflores, ha realizado catorce murales, creados a pedido de diferentes instituciones»

Aparecen también algunos camiones con amplias figuras de cóndores de alas extendidas y los productos de sus emprendimientos con cuidadoso diseño; un artista que vive de su arte y para su arte. Tan solo en su distrito, San Juan de Miraflores, ha realizado catorce murales, creados a pedido de diferentes instituciones, amistades y por iniciativa propia.

Nacido en Lima en 1980, Ángel Huayhua, al igual que muchos limeños, mantiene un arraigo mucho más fuerte con el mundo andino: sus padres, procedentes de Cusco y Arequipa, han influido decisivamente en su interés por las tradiciones y la cosmovisión que plasma en sus obras.

Bitácoras de moto

Como muchos jóvenes, al principio estudió Mecánica de Motos, una carrera técnica que le permitió apoyar a su familia. Sorprendió a sus maestros y compañeros con la destreza con que dibujaba las piezas, las herramientas y las propias motocicletas para recordar lo aprendido en las lecciones.

Tiempo después ingresó a la Escuela de Bellas Artes. Nos cuenta que en el Cine Club de la escuela vio la película Diarios de Motocicleta, inspirada en la vida de Che Guevara. Con mucha ilusión le puso el mismo nombre —La Ponderosa— a su motocicleta, y esta se convirtió en su fiel compañera. Hizo una ruta del arte por los Andes peruanos; en cada lugar en el que se detenía, realizaba un mural, vendía sus productos e interactuaba con la comunidad. Desde 2009 hasta la fecha, continúa con su ruta de murales.

El plano rural

Entre sus recuerdos destaca un mural en Aquia, un pueblo originario de Áncash: el presidente de la comunidad le encargó pintar un mural en la plaza. Nos cuenta que una delegación de ese pueblo vino a ver su exposición en la Galería Martín Yépez.

Le atraen las casas de origen rústico, con piedras e ichu, que se construyen en las alturas. “Los pastores hacen estas casas para llevar a pastar especialmente a su ganado auquénido. La gente de esta comunidad cuida de la tierra y de los animales. He regresado a mis raíces”, expresa él cuando nos muestra uno de sus cuadros.

Durante sus viajes descubrió un pueblo que llevaba su nombre: Huayhuahuasi, una comunidad indígena en Espinar, al límite con Arequipa, dedicada especialmente a la ganadería y al pastoreo. También descubrió una montaña llamada Huayhuash, ubicada entre Áncash, Lima y Huánuco.

Su obra es un homenaje a la vida del campo y representa con colores intensos la alegría del mundo andino, revelando sus misterios en cada personaje, ritual y paisaje. Nos demuestran que, aun estando en la segunda década del siglo veintiuno, a pesar de la tecnología de las comunicaciones, aún no conocemos la esencia del mundo andino. Solo los pinceles de alguien como el Viajero pintor pueden acercarnos a una realidad que aún nos es lejana.

2 comentarios en “Ángel Huayhua: rutas, murales y pinturas sobre dos ruedas”

  1. Julia Montaño

    Felicitaciones Angel, eres agradecido de PACHAMAMA y ella te bendice, gracias por contar con tu Arte la grandeza de nuestra tierra.
    Sigue caminando por los pueblos del Perú y difunde su gran cultura, Dios te bendiga y cuide tu camino.

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