En noviembre de 1996, el artista peruano-estadounidense Dan Rudoy (Lima, 1967), radicado en Honolulu, Hawái, presentó una exposición individual en la ya inexistente Galería Parafernalia, en Surquillo. El titulo: Cajas & Pinturas.

Rudoy, cuya formación se había gestado entre escuelas técnicas y experiencias autodidactas, destacaba por una obra vibrante y particular. Su producción se centraba en objetos ensamblados, estructuras mecánicas y un lenguaje visual que combinaba lo infantil y lo reciclado, con una crítica social y política muy acertada.

El catálogo que hoy rescatamos de aquella muestra nos permite reconstruir parte del perfil de Rudoy y, a la vez, el espíritu de una época propio de un sector de la cultura capitalina, que iniciaba la construcción moderna de un mercado del arte limeño, totalmente adverso a la verdadera creación artística desarrollada en todo el Perú.

A pesar de ser breve y sin una ficha técnica detallada propia, el documento incluye textos de Jorge Villacorta (entonces a cargo de dicho espacio y principal mercader ideológico del arte peruano) y del médico y curador independiente Jeff Baysa, quien también residía en Honolulu y conocía de cerca la práctica de Rudoy en Hawái.

Estos escritos desvelan un artista profundamente interesado en el fetichismo de la materia, una ironía anticonsumista palpable y una teatralidad que invitaba a la interacción. Se trazan influencias claras de figuras como Marcel Duchamp y Joseph Cornell en sus ensamblajes, así como referencias a Hans Bellmer y la precisión mecánica de Rube Goldberg, situando su trabajo en un campo experimental y lúdico, alejado de las formas más establecidas del arte local.

PARAFERNALIA LIMEÑA

La Galería Parafernalia, por su parte, era un reflejo perfecto del ambiente expositivo alternativo de los años noventa en Lima. Ubicada en el segundo piso de un local frente a la ferreteria La Sirena en Surquillo, sus «paredes» no eran las tradicionales, sino rejas de metal de donde se podían colgar los cuadros en disposiciones diversas. Esta solución pragmática no solo le daba un aire industrial y crudo al espacio, sino que reforzaba esa estética particular de un circuito experimental.

Lo que más recuerdo, aparte de las chicas ebrias en la estrecha escalera que conducía a la galería, es el detalle del champagne, que se servía frío en botellas sumergidas en un bidón con hielos y servido en copas altas, el cual completaba ese ambiente desenfadado de las inauguraciones en Parafernalia.

Yo era uno de esos jóvenes que visitaban la galería de vez en cuando. Recuerdo que la profesora Mihaela Radulescu, con un guiño cómplice, nos daba el aviso a un pequeño grupo de estudiantes de arte de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Entonces, dejábamos a los demás viendo un video con la tarea de hacer un trabajo, mientras nosotros tomábamos un taxi con rumbo a Miraflores, directos a Parafernalia.

ESA NOCHE EN SURQUILLO

Tengo vívido el recuerdo de esa noche de la inauguración de Dan Rudoy en 1996. Sobre todo porque la velada no terminó allí; un grupo de invitados, incluida Nora Rudoy (¿qué sería de ella hoy?), nos dirigimos a su casa en Barranco para seguir la conversación, acompañados del contundente ron Cacique, una bebida que estaba muy de moda en los 90s.

Fue en esa ocasión cuando Dan me regaló una pintura sobre cartón, un obsequio que aún conservo y atesoro, un fragmento tangible de aquella Lima noventera y de una experiencia artística que marcó época en algunos cuántos maniáticos del arte peruano.

EL CATÁLOGO

CAJAS & PINTURAS

Dan Rudoy es un artista autodidacta norteamericano, que en la actualidad reside en Hawaii creando trabajos que guardan algo más que una similitud pasajera con objetos rituales de diversos grupos étnicos no-occidentales, con el llamado arte de marginales y con la expresión callejera espontánea, en sus distintas modalidades, a través de la cual la psique urbana colectiva se manifiesta (incluyendo graffiti, comics, fanzines y volantes asociados con la cultura juvenil principalmente).

Podría uno estar inclinado a ver en su producción el reflejo de una postura antiacadémica deliberadamente calculada, tal vez una decisión autoconsciente de evitar a cualquier precio un parecido con los resultados de una educación artística formal, de no ser porque Rudoy parece estar principal y compulsivamente abocado a exteriorizar lo que podría describirse como una narrativa de “regresión” como afirmación de una estética personal. Esto último podría también ser caracterizado como una estrategia en la cual el humor, bajo guisa de autironía, se halla al corazón de su visión, como el puente que une el arte y la vida.

Lo que más parece preocuparle, sin embargo, es alcanzar una definición práctica de los términos en los que el elemento de juego se combina con un sentido de estructura, asentado en la memoria. De ahí, entonces, los ensamblajes tridimensionales construidos que incorporan hallazgos y remanentes materiales descartables; así como la fantasía mecánica explícita en algunas de sus piezas y reminiscente de tretas publicitarias, a través de la cual logra desplazar sutilmente la noción de la acción de despiadados intereses comerciales y, curiosamente, suscita nuevas esperanzas en torno a la recuperación del homo ludens en el hombre del capitalismo postindustrial.

En la pintura de Dan Rudoy, la mezcla de imaginería que, por un lado, recurre a la claridad de las figuras en un libro ilustrado y que, por otro, trae a mente modalidades de representación utilizadas por los niños, los pacientes mentales y los artistas de origen étnico no-occidental, debe ser tomada no sólo como un signo de auto-ironía sino como un signo de conciencia de sí mismo. Los límites de la psique individual del artista se expanden tanto en forma seria como lúdica, al mismo tiempo que sugieren la construcción por acumulación de una identidad compuesta.

Todo esto hace de Dan Rudoy un artista que bien vale la pena seguir dado el giro altamente idiosincrático que ha sabido aplicar al tan voceado proceso de hibridación cultural.

Jorge Villacorta
Octubre-noviembre de 1996

DAN RUDOY

INFORMACION PERSONAL

Lugar de nacimiento: Lima, Perú
Edad: 29 años
Ocupación: Mecánico automotriz
Residencia: Honolulu, Hawaii

Estudios

Kaiser High School, Honolulu. Graduado en 1985
New York Tecnical Institute, Honolulu (1988-1990): Técnico Automotriz
Alexandria Technical Institute, Minnesota 1991-1992: Diagnóstico Automotriz.

Exhibiciones Individuales
1994

Waimanu Gallery “pushing hard”, Honolulu
Jungle Red “troop seven”, Honolulu
Java Java Cafe “now”, Honolulu
The Readery “four men, two women”, Honolulu
1995

The Coffee Gallery “visions”, Honolulu
Tri Espresso Cafe “tribalism speaks”, Honolulu
Cup Of Joe “experimental paintings”, Honolulu

Exposiciones Colectivas
1994

Gallery on the Pali (Invited), Honolulu
A.H.A. Contemporary Exhibit (Juried), Honolulu
Return To Paradise Galleries “Nude Show” (Juried), Honolulu
First Annual Absolute Vodka Show (Juried), Honolulu
Jack Lewin Celebrity Auction (Invited), Honolulu
1995

Hawaii Art Exposition, Honolulu
“Flux” Grand Opening (Invited), Honolulu
“Recicled Art Show” (Juried), Honolulu
“Cargo Cult” at Flux (Invited), Honolulu
“Flashlight Gallery” (Invited), Honolulu
1996

Contemporary Museum Café (Invited), Honolulu
“Day of the Dead” at Coffee Time (Invited), Honolulu
A.H.A. Contemporary Exhibit (Juried), Honolulu

TRIBALISMO TRASCENDENTAL

Como curador independiente he presentado en Honolulu exposiciones de obras de Dan Rudoy. Una de ellas, 3,755 in dog years”, era una colección de dibujos que el público debía ver con la ayuda de una linterna. La otra, “Cargo Cult”, abordaba el tema del fetichismo consumista. Siempre me ha impresionado su habilidad para forzar los materiales e ideas de una manera innovadora, por ejemplo comprime zapatos viejos hasta formar un objeto rectangular e ilusorio o construye una cámara dentro de la cual se ve un torbellino de pelos que giran al ser activada por el público. Incluye el sonido como una dimensión integral de su obra, y desecha la referencia del marco que a menudo pretende ser el signo que hace al arte valioso. Este talentoso artista utiliza su entrenamiento técnico como mecánico de autos y su ecléctica formación artística en la creación de una obra original que combina hábilmente los elementos mecánicos con una profunda noción del diálogo visual.

Al trabajar con diversos tipos de materiales que encuentra al azar, ya sean partes de una muñeca, cajas de sonido de juguetes desarmados o pinturas industriales, sus obras luchan con el enigma que hace que los objetos ensamblados se trasciendan a sí mismos. Rudoy ha estudiado con sumo cuidado las cartografías de Marcel Duchamp y Joseph Cornell. Paralelamente, encontramos referencias a Hans Bellmer y a la precisión mecánica de Rube Golberg.

En una reciente entrevista afirmó que sus obras exploran la conexión entre el objeto artístico y el observador, desplazándose de una postura estática-dinámica, a una interacción dinámica-dinámica. En el futuro, Rudoy quiere desarrollar una propuesta altamente conceptual, creando una obra en la cual un objeto cinético activa a otro objeto dinámico, el cual a su vez activa a otro en una reacción en cadena. Con el estímulo inicial distanciado por las numerosas etapas, los objetos representados se galvanizan en una comunidad casi autónoma, disminuyendo así el rol del observador.

Sus pinturas exploran temas que se extienden desde imágenes infantiles, marcadamente primitivas, hasta aquellas que revelan su profunda y vigorosa experimentación con colores y texturas. En sus pinturas más recientes destacan las capas de colores vivos intercalados con sombras, así como la mezcla de imágenes biomórficas. La trayectoria de Rudoy desde su exposición “Tribalism” en Honolulu a su presente exposición en Lima y Nueva York, nos demuestra una carrera en la cual la madurez artística y las innovaciones audaces se abrazan y se incorporan sin ningún impedimento.

Jeff Baysa – 1996
(Médico y curador independiente de arte que reside en Honolulu, Hawaii)

Gracias a la galería Parafernalia, a la familia Rudoy, Jorge Villacorta, Jeff Baysa, Lisa Castaldo, la «Infamous gang of four» y a todos aquellos que me han dado su apoyo y ayuda para permitir que esta exposición se realice. Gracias y Aloha.

Dan Rudoy

INAUGURACIÓN
Martes 26 de noviembre de 1996 – 7:30 p.m.

Hasta el 14 de diciembre

Lunes a sábado de 3:00 a 7:30 p.m.

PARAFERNALIA S.R.L.
MARCOS – ARTES VISUALES
Gonzales Prada 419 – Surquillo – Telf.: 445-4283

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