
Lú.Cu.Ma., Luis Cueva Manchego
Lo dejé con las noches pagadas por Gustavo y la rabia adormecida. La habitación apenas contenía su sombra: un cuerpo suspendido entre la zozobra y el arte. La foto me salió movida y espectral; no muestra al hombre, sino al fantasma de una vida que busca —y sigue buscando— su forma.
Era Lú.Cu.Ma., Luis Cueva Manchego. El pintor que, esa noche, no era mural ni leyenda: era solo densidad, figura desbordada, aún marcada por el filo. Porque fue una noche extraña que no quería ser sórdida, sino cálida.
Y al día siguiente, sin previo aviso, Lú.Cu.Ma. me puso un cuchillo en el cuello. Los dos reímos luego.

Christian Bendayán. El pintor Luis Cueva Manchego. (Lu.Cu.Ma.). 2000




