POLLADA PARTY

Una performance peruana de Francisco Vílchez y Susana Cayo, año 1998

Polémica y censurada. Violenta, cruel y alucinada. Casi olvidada, pues su recuerdo solo existía como una leyenda urbana del arte peruano. Y en la memoria de algunos testigos. Una acción cruda, transgresora y sanguinaria, que en su descarnada performance encierra potentes reflexiones sobre los tiempos recientes y, sobre todo, más actuales. 

[USTED HALLARÁ EL VIDEO AL FINAL DE ESTA PÁGINA]


Perú, año 1998: el tercer mandato presidencial de Alberto Fujimori se iniciaba tras un proceso electoral fraudulento. En Lima otro Alberto, pero de apellido Andrade, propiciaba desde el sillón municipal la recuperación y activación cultural del Centro Histórico de la capital. Situación de tensión entre ambos gobiernos, principalmente desde el central quien asumía como oposición los logros de cualquier gestión contraria a sus intereses. 

Solo un par de años hacían falta para culminar el siglo XX. La única conspiración mundial de la que se hablaba era la del temor de que el próximo 31 de diciembre de 1999 podría ocurrir un gran apagón informático que colapse todos los sistemas y nos regrese a cero, es decir: la teoría del «reseteo». 

Era pues 1998, también el año de la I Bienal Nacional de Lima, la cual alentó desde un inicio el desarrollo de grandes salones de arte en distintas ciudades del interior. Asimismo, las bienales internacionales, todas fueron organizadas como megaeventos por el Centro de Artes Visuales (CAV) de la Municipalidad de Lima, ganando rápidamente adeptos y detractores. 

Sin embargo, hoy no se puede negar el gran poder de convocatoria que tuvieron las bienales en nuestro país, su potencia transformadora tanto de los espacios urbanos públicos como privados, su impulso motivador y detonante para la escena artística peruana, y la inclusión de nuestro país en el circuito y el mercado de exposiciones de importancia internacional. 

Culminada la etapa de las bienales en el Perú (suena tan triste decirlo) y tras cambiar de siglo con las redes y computadoras intactas, otras crisis sociales y políticas nos aguardaban. 


«En aquella época no era usual andar con cámara en mano»

(Nosotros)

Radicales cambios sucedieron en lo tecnológico y en nuestra manera de registrar el mundo. El proceso fue veloz: en principio la llegada de la internet a nuestro país hacia 1997 abrió puertas a una apertura informativa dirigida hacia la construcción de una aldea global. Lo visual cobró entonces mayor potencia, consumo y distribución. 

Por consiguiente, atrás quedaban los rollos de negativos y sus insumos para el revelado e impresión, así como los carretes de cintas de VHS y sus pesados aparatos de reproducción. Las cámaras digitales, el cd, las memorias externas, irrumpían en nuestras vidas convirtiendo muchas de nuestras pasiones en lo que hoy se consideran viejas costumbres. 

La consecuencia más inmediata fue la pérdida, desecho y destrucción de gran cantidad de material visual y documental registrado durante los últimos 20 años, almacenado en soportes ya inútiles y que en algunos casos, de darse el hecho de sobrevivir, requerían de una costosa digitalización. 

Te contamos nuestra experiencia. Daniel Contreras y Juan Peralta, curadores de Canal Museal, formaron parte del equipo original del CAV, que bajo la curaduría general de Luis Lama Mansur allá entre los años 1997 y 2000 tuvieron a su cargo las distintas muestras al interior de las bienales así como de la Galería Municipal Pancho Fierro

Por su parte, Teresa Arias Rojas, directora de Canal Museal, asistió como estudiante a punto de egresar de la carrera de Historia de Arte en la Universidad de San Marcos a muchas de las distintas exposiciones y actividades en el marco de las bienales. Asimismo, ya era parte de la agitación artística joven promovida desde el Museo de Arte del Centro Cultural de la Universidad de San Marcos

Y SIN EMBARGO… HOY, DE LAS BIENALES DE LIMA, NO HALLAMOS REGISTROS EN VIDEO O EN FOTOGRAFÍAS… O SON MUY ESCASOS…


Imágenes de la inauguración y algunas exposiciones de la II Bienal Iberoamericana de Lima (Gino Corvetto, Lima, 1999)


Mi pollada favorita (pero difícil de tragar)

¿No es una situación sin desperdicio para un historiador de arte el recibir de pronto la grabación en video de una de las acciones performáticas más polémicas de los años noventa en el Perú y que tuvo tan solo una fecha de realización debido a sus fuertes implicancias?.

De Pollada Party, a cargo de los artistas Francisco Vílchez y Susana Cayo, solo habíamos escuchado comentarios negativos, o asombrados e incluso escandalizados, que saltaban desde nuestras clases de arte a las menciones de conocidos y colegas. 

Hoy, luego de ver el registro no estamos decepcionados. ¡Era cierto el impactante nivel de osadía el que ambos artistas experimentaron con esta acción!. Y es innegable además el real aporte que representa su redescubrimiento para la historia del accionismo y del arte en el Perú.

La conciencia de esta situación la comparte también el mismo Vílchez, pues fue con él con quien revisamos y comentamos a detalle los pormenores de Pollada Party y que podremos ver en el video que aquí presentamos.

Por ese motivo, no vamos a ahondar en aquellos detalles pues es el mismo Paco Vílchez quien nos cuenta y brinda datos acerca del contexto y las motivaciones detrás de Pollada Party. No te lo puedes perder. 

Tampoco vamos a analizar sus relaciones y evidentes referencias a la alterada coyuntura política y social de fines del siglo XX, pues estamos seguros que cada uno logrará establecer las diversas y descarnadas metáforas que surgen de esta histórica performance. 

Y mucho menos, vamos a ofrecer excusas acerca del evidente (mal)trato a los animales que aparecen en el video. Creemos que críticas al respecto, a 24 años de su realización, resultan innecesarias, pues es necesario dar paso a una mirada acorde con su tiempo. 

Quizás para muchos sea difícil, pero no imposible. Ya muchos ejemplos del ojo censor y conservador que recae sobre obras y propuestas del pasado vienen apareciendo. Nos daría vergüenza aumentar situaciones y palabras a la historia de la infamia artística. 

Pero sin duda, este es un registro que va a herir susceptibilidades y que absolutamente NO ES APTO PARA NIÑOS. Que quizás caiga en las censuras típicas y blandas de las redes y que muy seguramente recibirá distintos comentarios adversos. 

Por ese motivo, amigos y amigas de CANAL MUSEAL, les rogamos recibir este aporte con la seriedad que corresponde a un documento rescatado del olvido, y que, gracias a una cadena de situaciones llega a nosotros. 

Ahora compartimos Pollada Party, con la seguridad de que sus imágenes serán entendidas como lo que son, un valioso y poderoso aporte de nuestro pasado reciente y doloroso. 

Muchas gracias Francisco Vílchez, por tu tiempo y disponibilidad para contarnos esta alucinante historia. 

Pollada Party, Lima, 1998 | Aportes para una escena del accionismo en el Perú.

Teresa Arias Rojas, Daniel Contreras M. y Juan Peralta B. conversan con Francisco Vílchez.

Duración: 23 minutos.


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