UN SUICIDIO

Nota roja: Cirilo Ormeño yace en el Presbítero Maestro

Así anotaba el redactor policial de la revista limeña Variedades una breve nota roja sobre el suceso ocurrido durante la segunda semana de marzo de 1925. El escueto título de la noticia era, simplemente, el hecho: Un suicidio. Como vemos, hay formas más rápidas y directas de llegar muerto al cementerio: matarse ahí mismo.

El Cementerio General de Lima es conocido hoy como Museo Cementerio Presbítero Maestro

3 comentarios en “Un suicidio en 1925. Matarse en el lugar preciso”

  1. juan flores villanueva

    Pienso que el ser humano, todos los de la especie, nacen dotados de sentimientos que compendian la vida y la muerte, pero además dotados del privilegio de elegir vivir o morir. No hay dos casos idénticos, privilegio que podemos ejercer voluntariamente. Mentes privilegiadas han estudiado esta característica y a pesar de la brillantez de los análisis, a través del tiempo, solo llegan a teorías.

      1. Daniel Contreras

        Su contenido exacto se perdió en el tiempo… o quizás esté en algún archivo olvidado de bibliotecas nacionales o familias antiguas. Gracias por comentar!

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